• De continuar así, el agua potable del Valle de México podría ser contaminada por los líquidos que genera la basura en descomposición.
  • Cada municipio debería tratar sus propios desperdicios como parte de la solución.

Bordo Poniente

El Bordo Poniente, considerado el mayor pasivo ambiental de México y el más peligroso de la zona metropolitana por su alta concentración de gas metano y lixiviados (líquidos producto de la descomposición de la basura), tardará, por lo menos, 20 años en ser saneado, aseguró José Sergio Barrales Domínguez, rector de la Universidad Autónoma Chapingo. También destacó que, de no encontrarse pronto una manera más eficiente de manejar los desperdicios, los mantos freáticos quedarán contaminados ofreciendo a la población agua insalubre.

Barrales señaló que quienes aseguran que la recuperación del Bordo Poniente se puede lograr en cuatro o cinco años utilizando químicos que alteren el Ph del suelo, están en un error. Añadió que hace falta trabajar para captar en depósitos cerrados los gases que se acumulan y reutilizarlos en la industria o en el hogar, y que en este momento sólo perjudican la salud de los habitantes dado que la fetidez que despiden es perceptible incluso en las inmediaciones de la UACh.

“Nosotros, desde la Universidad Autónoma Chapingo, hemos trabajado con administraciones pasadas del Gobierno del Distrito Federal en el diseño de maquinaria para triturar materia orgánica y luego hacerla composta”, puntualizó.

Sin embargo, propuso que en lugar de que los ayuntamientos dejen millones de toneladas de residuos en un solo punto, cada comunidad sea responsable de procesar sus desechos. “Es decir, en los pequeños borditos cada sociedad podría manejar técnicamente la descomposición mucho más rápido, pero tiene que ser en ambientes cerrados”, aseveró.

El biogás, como el que despide el Bordo Poniente gracias a su alta concentración de desechos, contiene metano que es un combustible eficiente, no obstante, liberado en la atmósfera es uno de los elementos más dañinos para la capa de ozono, provoca enfermedades y está asociado al mal olor que afecta a gran parte de Valle de México. Se estima que durante los 25 años que ha estado en funcionamiento este tiradero, se han acumulado 70 millones de toneladas de basura en su interior y millones de metros cúbicos de metano.

FUENTE: LA JORNADA: http://www.jornada.unam.mx/2015/11/04/sociedad/038n2soc

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