PROGRAMA DE EXTENSIONISMO PARA EL BIEN COMÚN

 

Es un programa estratégico para brindar acompañamiento a comunidades campesinas e indígenas con brigadas estudiantiles universitarias. Dichas brigadas están respaldadas por personal académico y de investigación especializado que, en conjunto, brindan asesoría técnica ante la problemática planteada por cada comunidad.

 

Población objetivo

 

Grupos constituidos por campesinas y campesinos que buscan mejorar sus actividades productivas o, bien, tienen identificada una problemática específica y desean acompañamiento técnico.

 

Cobertura Nacional

 

Actualmente se trabaja en comunidades del Estado de México, Guanajuato, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Veracruz y Zacatecas, con proyectos sobre manejo y conservación del agua y suelo, seguridad alimentaria, producción de lacteos, mango, maguey, plantas medicinales, forrajes, y procesos comunitarios y turísticos, entre otros.

Se busca incidir, preferentemente, en comunidades donde habitan grupos vulnerables.

 

Forma de trabajo

La participación en las comunidades se realiza a través de brigadas estudiantiles de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), sobre todo, aunque también se ha contado con el apoyo de alumanas y alumnos de otras instituciones, como la UNAM. En el caso de las comunidades lejanas a las sedes universitarias, los trabajos se desarrollan durante el periodo vacacional; en las cercanas, se aprovechan los fines de semana del periodo escolar para brindar las asesorías.

Las brigadas que acuden a las comunidades buscan acompañar a la población del lugar en la resolución de los problemas indicados por ésta. Así, además de impartir talleres, se efectúa un diagnóstico que sirve como insumo para que, de manera conjunta —habitantes, brigadistas, y personal académico y de investigación—, se definan las actividades para lograr la consecución de los objetivos planteados.

Las brigadas cuentan con la asesoría científica de investigadoras e investigadores de la UACh y otras instituciones, así como de asociaciones de la sociedad civil.

La asistencia técnica se lleva a cabo en coordinación con los diferentes actores que confluyen en los territorios —extensionistas, autoridades municipales, instituciones educativas, etc.—, por lo que se requiere de una planeación de por lo menos dos meses entre los actores involucrados antes de iniciar las actividades en campo, para definir así las estrategias a seguir durante el acompañamiento.