Rocío Guzmán Benítez

En el marco de la Feria de la Cultura Rural se llevó a cabo el Primer Foro Campesino, con el objetivo de “generar un espacio de reflexión y proposición acerca de algunos de los temas de actualidad y que son de importancia nacional, con la participación de académicos, estudiantes y organizaciones campesinas”, informó el doctor Pedro Ponce Javana, subdirector de Servicio y Extensión, de Difusión Cultural, y organizador general del evento.

Entre los primeros resultados de esta iniciativa se halla la propuesta de los doctores Rita Schwentesius y  Manuel Ángel Gómez Cruz, académicos del Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial (CIESTAAM), quienes plantearon la creación de campamentos estudiantiles con 500 alumnos, que van a hacer trabajo y capacitación en los lugares que necesiten las organizaciones campesinas. Y la firma de convenios de colaboración con Promotora de Gestión y Enlace para el Desarrollo Rural, A.C., Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina, Testeac, Unión de Organizaciones Mexicanas para el Desarrollo Integral de la  Ecología y Somexpro.

Estuvieron presentes durante todo el foro miembros de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA), la Coordinadora Nacional Plan de Ayala Movimiento Nacional (CNPA-MN), la Central Independiente de Obreros Agrícolas Campesinos (CIOAC), la Central Campesina Cardenista (CCC), la Unidad de la Fuerza Indígena Campesina (UFIC), la Asociación Civil Progreso y Gestión para el Desarrollo Rural (Progeder), la Universidad Campesina del Sur (Unicam) de la Unión de Pueblos de Morelos, la Unión de Pueblos y Barrios de Texcoco, la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras (ANEC), la Unión Nacional de Organizaciones Campesinas Autónomas de Cajeme, Sonora (UNORCA), la Coordinadora Democrática Urbana Campesina (CODUC), la Asociación de Pensionados y Jubilados del Movimiento TUMIN de Totonacapan, Veracruz, la Sociedad Cooperativa de Productores de Leche Unidos de Jalisco, Sociedades Cooperativas del Valle de Texcoco, la Unión Nacional de Organizaciones Mexicanas para el Desarrollo Integral de la Ecología (UNOMDIE) y la Unión de Pueblos en Defensa de la Tierra.

“La UACh tiene que recobrar sus orígenes y objetivos. Desde su creación, la UACh ha estado vinculada con las necesidades más sentidas de la sociedad mexicana. Esto había dejado de hacerse; sin embargo, para esta administración es de vital importancia retomar estos vínculos”, señaló Ponce Javana.

No rotundo a los transgénicos

A lo largo de once días se llevaron a cabo pláticas con especialistas, talleres de capacitación, sesiones de degustación de productos de maíz nativo e intercambio de productos y semillas.

En las conferencias se abordaron los siguientes temas: Los maíces transgénicos, El agua, La agricultura indígena campesina y El presupuesto base cero.

Estas son algunas de las reflexiones que se expusieron:

El doctor Alejandro Espinosa, del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), explicó ampliamente la forma en que se producen los maíces transgénicos, haciendo hincapié en la problemática que se puede generar al cultivarlos en el territorio nacional; “sus efectos son negativos en la biodiversidad, en la polinización, en la salud humana, en la autosuficiencia y soberanía alimentaria”.

Contrariamente, las semillas nativas, también llamadas variedades criollas, son producto del mejoramiento genético autóctono realizado por miles de años, 330 generaciones. Cada año hay nuevas combinaciones, evolución dinámica y diferentes variedades. Existen tantas variedades como productores  cultivan maíz.

Al final de su exposición, el doctor Espinosa hizo un llamado a la defensa de la patria, para detener las invasiones culturales que desde la conquista, la colonia y en la actualidad se vienen implementando. Concluye el expositor con un rotundo no a los transgénicos.

El veterinario zootecnista Enrique Romero Langle señaló la importancia de la polinización de las abejas y sus repercusiones, al introducir en la agricultura los transgénicos. Mostró la problemática  en torno a la extinción de la abeja con fines de polinización, al verse atacada por especies introducidas del exterior (el caso de la abeja africana).

Los asistentes comentaron que se debe dar mayor información directamente a las comunidades en las regiones agrícolas, con la participación de los productores. Asimismo, los campesinos exigen programas en defensa del maíz nativo, ya que deben verlo como patrimonio nacional. Consideran importante presionar al Estado mexicano para que genere políticas públicas para el sector agrícola con fines de autosuficiencia y soberanía alimentaria.

El público asistente también se manifestó por un no a la introducción del maíz transgénico.

 

A defender el agua

En el segundo día de trabajo se abordó un tema capital: El agua, un asunto de seguridad nacional. El caso de la Caravana Nacional por la Defensa del Agua, del Territorio, del Trabajo y de la Vida, que abanderaron los indígenas Yaquis.

Participaron en esta sesión la maestra Ana María López Rodríguez, integrante de la Caravana Nacional por la Defensa del Agua, el Territorio, el Trabajo y La vida, y académica de la UACh, el ingeniero José Luis Rico Robert, del cabildo de Texcoco, la profesora Rebeca López Reyes, de la organización Agua para Todos, y Hugo Alberto Ortega Comesaña, representante del extinto Sindicato Mexicano de Electricistas.

Explicaron la problemática social, cultural y política de la defensa del agua, haciendo hincapié en su importancia como un recurso natural y la necesidad de reconocerlo como un bien común, para contrarrestar las políticas de privatización que se vienen implementando con los gobiernos estatales y federal;  aquí nos puso como ejemplo la maestra López el caso de los yaquis en el sur de Sonora.

El ingeniero José Luis Rico Robert, hizo énfasis en los efectos negativos de la extracción del agua para la construcción de unidades habitacionales, y del crecimiento de la mancha urbana sin ninguna planificación ni participación de la sociedad civil.

La profesora Rebeca López plantea la necesidad de considerar una nueva Ley General de Aguas integral, que abarque y respete los ecosistemas naturales, la utilización en primera instancia para el uso doméstico, el saneamiento de los cuerpos de agua, la soberanía alimentaria y la participación ciudadana.

El representante del SME señaló la necesidad de la unidad de las organizaciones obreras y sindicales con las organizaciones campesinas, en torno a la soberanía nacional y defensa del agua.

NO al Transpacífico

La situación de la agricultura indígena campesina fue abordada por varios actores con diferentes perspectivas, como la del ingeniero Víctor Suárez Carrera, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, A.C. (ANEC), quien nos habló de la agricultura en México con alternativas viables para pequeños productores.

Presentó datos explicando que “el 1% de la población en México concentra el 21% de la riqueza de todo el país; hay más de 5 millones de hectáreas que no se cultivan, sólo el 10.4% de las unidades de producción obtuvieron un crédito, el 75% de las tierras del país está en manos campesinas pero no cuentan con un seguro agrícola ni con políticas de Estado que los protejan, ya que están orientadas a la exportación, y los campesinos no están en condiciones de reunir los requisitos para participar de ello.

“Ante la coyuntura nacional de la caída de los precios del petróleo, la disminución del crecimiento económico, el impacto del cambio climático, se obliga a repensar el cambio de paradigmas en políticas agrícolas al interior de nuestro país –subrayó Suárez Correa─, la devaluación del peso frente al dólar, la caída de la rentabilidad agrícola, los precios a la baja de los productos con incertidumbre en la comercialización agrícola, que fuerzan a replantear desafíos como los siguientes: un cambio de modelo productivo, un programa de crédito y seguro para el pequeño productor, cambiar las reglas de operación, revisar el TLC en materia agropecuaria y un no al Tratado Tanspacífico”.

Destacó las actitudes de políticas de Estado un tanto contradictorias al aprobar un programa para pequeños productores con la firma del Tratado Transpacífico. Consideró que “quienes pueden contribuir a la autosuficiencia alimentaria pueden ser el 70% de las unidades de producción que contienen menos de 5 hectáreas, por lo que se debe generar una política pública encaminada a la recuperación de la producción campesina”.

El doctor Tomás Martínez Saldaña, profesor investigador del Colegio de Postgraduados y de la División de Ciencias Económicas de la UACh, miembro del Sistema Nacional de Investigadores y de la Academia Mexicana de la Ciencia, en su exposición reflexionó acerca de los dos Méxicos existentes: el rural y el urbano, y dentro del rural, las dos agriculturas, la que busca el autoabasto y la que busca mercado.

Destacó la fuerza sustantiva que representa el campesinado, “por sus valores de lealtad y solidaridad en las familias y en las comunidades, reconociendo que hacen falta servicios de extensión, vinculación, certificación y de la pérdida del orgullo campesino que hoy en día tiene que retomarse. Habrá que regresar a las enseñanzas del maestro Xolocotzi, porque todavía persisten 30 millones de mexicanos que no se doblegan ante los embates de la agricultura moderna”.

Concluyó diciendo que “no necesitamos transgénicos; existe la opción campesina, que nunca podrá ser superada por la tecnología moderna; debe defenderse esta opción”.

El maestro en ciencias Celestino Chargoy explicó el sistema roza-tumba-quema que se lleva  cabo en Quintana Roo por los indígenas; subrayó que el concepto de conservación, de no tocar la diversidad ecológica, es absurda, ya que se conserva lo que se utiliza. Y se pronunció por un uso racional que fomente la conservación. Propone la utilización de los materiales locales con una propuesta de aprovechamiento silvopastoril que se mueve en el tiempo y en el espacio, y que debemos entenderla como una cosmovisión para el desarrollo agrícola indígena.

La participación del público se encaminó por la unificación de las luchas campesinas y la organización que busca el cambio de políticas públicas, dejando de lado el victimismo y el pobrismo, ya que no es posible que se siga mendigando al gobierno. Señalaron que es necesario restituir el ejido; esto implica renovar el movimiento campesino y abrir un debate nacional acerca del futuro del campo y la agricultura indígena campesina, movimiento que debe ser convocado por esta universidad. Asimismo, plantearon retomar la defensa del territorio con su contenido de recursos naturales y reivindicar los derechos humanos de los indígenas.

Presupuesto base cero para el campo

El maestro en ciencias Pedro Damián Arenas Norman, representante de la Comisión de Desarrollo Rural de la  Cámara de Senadores, explicó el presupuesto base cero, indicando que la Comisión lo conceptualiza como “revaluar cada uno de los programas y gastos, partiendo siempre de cero; es decir, se elabora como si fuera la primera operación de la empresa, y se evalúa y justifica el monto y necesidad de cada renglón del mismo. Se olvida del pasado para planear con plena conciencia el futuro.” Destacó el monto destinado a programas asistencialistas que son concentrados en la Secretaría de Desarrollo Social, equivalentes al 59% del total del presupuesto de orientación social, en comparación con los programas con orientación productiva que apenas llegan al 36% del Presupuesto Especial Concurrente (PEC).

“En la Comisión de Desarrollo Rural tenemos una propuesta de políticas públicas, informó el maestro Arenas:

  • Estamos gastando más, importando alimentos que produciéndolos. Veintisiete mil millones de dólares para comprar alimentos. Y le estamos poniendo al campo una sexta parte para producir en México.
  • Necesitamos cambiar la situación de los 28 millones de mexicanos que no pueden consumir los tres alimentos.

Estas iniciativas podemos trabajarlas con ustedes. Hay dos prioridades:

  • El presupuesto 2016, la reducción del presupuesto al campo. Hay que tener fuerza y propuestas para que se reoriente el presupuesto a donde se necesita verdaderamente. Necesitamos una ventanilla única para atender a los productores.
  • Lo que se avecina con el Tratado Transpacífico. Aunque ya esté firmado, no tenemos por qué guardar silencio. Lo que viene auguro que va a ser difícil, pero no tenemos que quedarnos con los brazos cruzados. Yo propongo un debate profundo del Tratado, para buscar alternativas viables”.

 

Las organizaciones asistentes manifestaron reorientar el Presupuesto Especial Concurrente rural 2016 hacia el fomento productivo de los pequeños productores, con recursos significativos a partir del reordenamiento de programas. Fortalecer a la agricultura familiar, el cambio de reglas de operación financiera, regionalizar el PEC, flexibilizar reglas de acción en granos básicos, cárnicos y café; impulsar la agroforestería, apoyar la vivienda rural, inclusión de género y realizar una declaratoria nacional de cero transgénicos y su expulsión del país. Una banca social con intereses bajos, la institucionalización de la comercialización de productos, la inclusión de los derechos humanos en el campo y un rotundo no a los transgénicos.

 Acciones concretas

Los hombres y mujeres de las diferentes organizaciones  que asistieron al Foro Campesino, recibieron asesorías que posteriormente se convertirán en programas de capacitación como: reforestación y restauración de recursos naturales, importancia de la fauna en la salud y economía campesina, conservación de los recursos naturales en las cuencas, producción y conservación de cactáceas, producción del guajolote, producción de semillas nativas, producción de conejos y ovinos en la granja del Campo Experimental de la UACh y un taller de producción de abonos orgánicos en el Jurásico de Agroecología.

Impartieron estos talleres profesores de la Universidad Autónoma Chapingo de las áreas de Ciencias Forestales, Zootecnia, Agroecología, Fitotecnia y técnicos del campo experimental.

Los días 9, 10 y 11 de octubre hubo degustación y consumo de productos derivados de maíces nativos como tlayudas y tamales de Oaxaca, pinole y pozol de Morelos, aguas elaboradas por personas de Atenco, tortillas martajadas, pozole, elotes y esquites, entre otros productos.

La clausura que no es clausura

En el mensaje final, el doctor Sergio Barrales Domínguez, rector de la UACh, dijo: “No voy a clausurar, no vaya a ser el único foro y ya ven que nos han pedido otros ─aplauso del respetable─. El problema es que en el país se está perdiendo la brújula.

“Estamos siendo atacados; ustedes deben conocer  el periodicazo que nos dieron. Porque dicen que aquí estamos entrenando a los guerrilleros de Ayotzinapa. Y sí nos están pegando en el presupuesto: nos bajaron 80 millones en sueldos. Yo no voy a correr a ningún trabajador; vamos a ver cómo le hacemos, pero no vamos a correr a nadie.

“Quiero terminar diciendo que debemos producir los alimentos que necesitamos y debemos convencer a la gente de que consuma los productos que se siembran en el país. Son acciones que poco a poco van llevando a la soberanía alimentaria. Queremos hacer cosas, pero para mejorar las condiciones de vida de todos.”

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